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sábado, 18 de mayo de 2013

Sí, ese era él. Aquel chico alto y musculoso que a todas volvía loco. Su cabello corto y sus grandes ojos negros lo hacían aún mas atractivo, y eso ya era rematado por ese tono moreno que su piel ya empezaba a adquirir a aquellas alturas del año. Alegre, chulo y creído como pocos. Un líder para muchos, un enemigo para otros. Sí, aquel chico que siempre  andaba con un cigarrito en la boca, sus tejanos y una chupa de cuero lanzando piropos a la primera que le pasara por delante. Obviamente ellas caían rendidas a sus pies ante aquellos gestos aparentemente galantes y atentos de aquel chico. Él, un picaflor donde los hubiera. Hoy era una, y mañana era otro. Y así sucesivamente. Todas esperando ser las elegidas, y cuando ya parecía evidente llegaba otra mucho más despampanante que descuadraba todos los esquemas pasando de nuevo a ser un segundo plato. Él, aquel chico que no creía en el amor, aquel que confiaba en sus dotes de seducción para llevárselas a todas de calle... y quien sabía, quizás alguna acabara entre sus sábanas. 

Pero entonces ocurre, y todo cambia. Lo cierto es que le iba bien. Le iba demasiado bien. Pero entonces llegó alguien. Alguien que cambió todos los esquemas. Una chica distinta, dura como pocas, y difícil a mas no poder. Las cosas cambian, y ahora es él quien ha pasado a ser esa segunda opción a la que relegaba a todas sus chicas. Pero para él, ella ya es su única opción. Y es ahora cuando se lamenta, desea sacarla de su cabeza, olvidarla y no pensar más en ella. Todo le iba bien, extremadamente bien. ¿Y ahora? Su mundo se viene abajo por una tía. Entonces piensa en todas las veces que le dijeron que terminaría pagando por todas esas veces que trato así a múltiples chicas, piensa en todas las veces que le dijeron "Cuando te enamores de verdad todo cambiará". Que razón tenían. Lo que no se me imaginaban era hasta que punto llegaban a tener razón con aquellas afirmaciones. Estaba enamorado... y ahora ya no había vuelta atrás.

4 comentarios:

  1. la vida da muchas vuelta...y al final cada uno acaba recibiendo lo que se merece... pero puede que eso sea nuestro colpe para cambiar a lo que en verdad iba a ser nuestro camino..

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    1. Pues si, tienes razón. A fin de cuentas cada uno recoge lo que siembra... y en este caso recogio todo lo que algún día el mismo sembró. Quizás sera el destino que nos lleva a situaciones en las que jamás creimos vernos...

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  2. Excelente post Belén, muchas gracias por compartirlo, da gusto visitar tu Blog.
    Te invito al mio, seguro que te gustará:
    http://leyendas-de-oriente.blogspot.com/

    Un gran saludo, Oz.

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    1. Mil gracias, enserio. Me alegra muchísimo saber que te gusta. Y por supuesto GRACIAS a ti por estar aquí, y dedicarme unos minutos de tiempo.
      Ahora mismo me paso, seguro que está genial.
      Un abrazo enorme.

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