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sábado, 26 de octubre de 2013

Despertar...

Y no se volvió a despertar sola nunca más. Desde aquel momento él estuvo allí cada mañana, acompañándola en la distancia. Se sentía viva, y es que nunca se había sentido tan bien, jamás había conocido aquella sensación. Lo que había encontrado en aquella historia era algo más que una simple compañía. Eran despertares en los que el malhumor se tornaba en forma de miles de sonrisas, palabras bonitas suspendidas en el aire, gestos llenos de cariño, y aquella canción como tono de llamada que cada mañana le recordaba el motivo de su sonrisa. Si algo tenía claro era que desde que él apareció no se había vuelto a sentir sola. Ni un ápice de aquella sonrisa triste que un día tuvo quedaba ya tras su rostro. Ahora era feliz. Ahora él estaba allí, y todo lo demás no importaba. Ahora quería despertar... por él. Sólo por él.


martes, 22 de octubre de 2013

¿Sabes? No, no te estoy ignorando. Quizás ese es el problema. Debería hacerlo, pero no puedo. Tan sólo estoy comprobando lo mucho que te importo. O por lo menos eso dices tú. Y digo decir porque no lo demuestras. Las palabras se quedan en eso: simples palabras.

No te pido mucho. Nunca te lo he pedido, pero ¿sabes? Un simple detalle no vendría nada mal. No te imaginas lo feliz que podría llegar a hacerme un gesto tuyo. Porque a día de hoy el único capaz de dar color a mis días grises eres tú. Sí, tú. Oye, que no te pido un mensaje cursi cada mañana y cada noche, ni que te cueles por mi ventana a pegarme un póster en el techo. No quiero flores, no las necesito. Ni una de esas cenas románticas en el hotel más lujoso de la capital ¿No lo entiendes? Bastaría con un gesto, una mirada, una sonrisa. Y yo... yo sólo quiero picarte a todas horas sin descanso, que te vuelvas loco, loco de amor. Que me eches de menos. 

Enserio, no pido tanto. ¿Tan difícil es mostrar algo de interés? Necesito algo. Saber que luchas por mi. Quizás mientras tu poco a poco te alejas, otro se acerca. Mientras tu me ignoras, otros se mueren por hablarme. Y sin embargo yo como una idiota renuncié a todo aquello por ti... por el único que dejo de luchar, quizás porque creerse que la batalla había terminado con un claro vencedor.


Pero este no es el final. Me iré. Pronto. Y entonces la vencedora seré yo. Lo juro.

viernes, 23 de agosto de 2013

"Perdona olvidaste ésto"

Dos almas destinadas a encontrarse. Dos individuos que nunca creyeron en esos amores a primera vista. Él centrado en ese trabajo que suponía que le daría las mayores satisfacciones que jamás había soñado alcanzar. Ella con el planteamiento de terminar la carrera de sus sueños y ponerse a trabajar. ¿Y enamorarse? No estaba entre sus planes. No entraba en los propósitos de ninguno de los dos. Quizás porque no se sentían preparados, o tal vez porque pensaban que aquello sería una perdida de tiempo. Tenían todo lo que querían. Eran felices a su modo, ¿no? 
Pero entonces algo ocurre, y todo lo que creíste inquebrantable, se rompe. Salta por el aire en mil pedacitos y los planes empiezan a torcerse. O tal vez a enderezarse.
"Perdona olvidaste ésto" 
Una sonrisa por parte de ella. Una penetrante mirada por parte de él. Y entonces algo se acciona. En cuestión de segundos todo ha cambiado. Se miran sonrientes. No pueden evitarlo. Quizás es hora de volver a empezar. Cambiar los planes. Sí. Quizás aquello nunca estuvo bien del todo. 
Quizás todo lo que necesitaban era sólo eso: Un poco de amor. Amor a primera vista.


lunes, 17 de junio de 2013

A ti, amigo.

Hola, esto va contigo. Sí, con esa personita que ahora mismo atiende a mis palabras tras esa pantallita que de algún modo nos une en la distancia. Verás, yo no te conozco. No sé si me visitas desde España, o desde algún lugar remoto en la Patagonia Argentina. Bah, en verdad eso nos es relevante. ¿Sabes que es lo verdaderamente importante? Siento que lo estás pasando mal. Y me preocupa.
Sé que tu mundo se ha vuelto gris, o quizás tú piensas que negro totalmente. En la oscuridad de la noche te sumerges en tu habitación, y sobre tu almohada decides soltar ese mar de lágrimas que durante todo el día has tenido que controlar mientras contestabas siempre con un "Tranquilos, estoy bien". Pero ya no puedes más, y ahora en la soledad e intimidad de tu habitación lloras y te maldices por tantos y tantos errores y problemas. Y te atormentas. Y entonces te das cuenta de lo solo que estás. Otra vez esa terrible sensación. Ese sentimiento de andar a la deriva, perdido en un mar que no sabes a donde terminará por llevarte. Te da igual, en verdad querrías irte lejos. Desaparecer, pues sientes que ese mundo al que todos quieren que te aferres no es el lugar a donde verdaderamente perteneces. Hundes la cabeza entre las manos, y vuelves a maldicirte una y otra vez. ¡Qué dolor de cabeza! Parece que te va a estallar, pero aún así no dejas de llorar. No puedes. 
Te miras en el espejo, y no te gusta lo que ves. Apoyas la manos sobre el cristal queriendo unirte a esa persona que contemplas al otro lado. Y lloras. Vuelves a llorar desconsoladamente. Querrías cambiar tantas y tantas cosas... 

Sientes miedo. Quizás tú eres esa que dice "Estoy sola", o la que odia su cuerpo y se martiriza con ello. O tal vez eres esa persona incomprendida que lanza ese "No me entienden" al aire, y lo deja ahí suspendido. Seas la que seas, sé que lo estás pasando mal. Quisieras acabar con la rutina, huir lejos de tu ciudad y olvidarte de todos aquellos que te juzgan sin parar y que acrecientan aún más tus miedos, y te hacen más y más frágil.
Te odias. Pero eso tan sólo es fruto de ese dolor que ahora mismo sientes. Escucha, ¿quién dijo que esta vida sería fácil? Nadie. Hay que luchar. Levanta la cabeza, y saca fuerzas. ¿O vas a dejar que ellos ganen esta guerra? Toma un pañuelo, o con el puño de la sudadera sécate esas lágrimas y lucha. Dicen que en esta vida o comes o te comen. Empieza a pegar bocados y demuestra todo lo que vales. Todo es efímero. Todo nace, y todo muere. Y quizás algún día será tarde y todo ésto habrá acabado. Ya no habrá tiempo de volver atrás. Vive tu vida, pues sólo tienes una. No te refugies tras el dolor, sonríe y sal adelante. ¿Y sabes? Verdaderamente creo que tienes una sonrisa preciosa, ¿cómo es que no nos premias con ella más a menudo? Y tienes algo especial. Eres increíble, aunque tú te esfuerces en resaltar más tus defectos que tus virtudes. 
Sonríe. Y vive. No dejes que nadie domine tu vida, no permitas que te corten las alas. Puedes llegar lejos, y lo harás. Y espero que ese día decidas mandarme una carta y contarme que fue de ti. Sé libre, amigo. Libre para amar, viajar, besar, sentir, expresar... Sé tu misma. No cambies por nadie. Sé valiente y admite que eres así. Única y especial.  Es hora de quererte y dejar de martirizarte. Ya has sufrido suficiente, ¿no crees?
Creo que es hora de despedirme. Se me hace un poco tarde, pero no pienso marcharme sin decirte unas últimas palabras. Podrán criticarte por ser como eres, pero eres perfecto así tal como eres. Eres muy especial, eres un campeón o una campeona como la copa de un pino. Y sé que vas a hacerme caso, y vas a sacar ese valor para hacerte fuerte y enfrentarte a tus miedos. Haz aquello que más temas, enserio. Te ayudará. No permitas nunca que alguien te destroce, porque tu vales mucho. Ellos tan sólo quieren acabar con tu felicidad. No les des el gusto. Sé feliz. Así que sécate esas lágrimas, y sal a comerte el mundo. Cuidate mucho, ¿vale? Espero que volvamos a encontrarnos. 
Un abrazo, amigo. 



jueves, 13 de junio de 2013

Y cada noche volveré a intentar borrar los restos de aquel ayer que construí junto a ti. 
Lo retazos de una vida que ya no existe, pero que quedaron grabados a fuego en mi piel. Y si tan sólo fuera la piel...
También está el corazón. Roto. Hecho añicos, y alimentándose a base de recuerdos que no le hacen ningún bien. Recuerdos imborrables que guardan todavía el calor de aquellas caricias y el aroma de tu sonrisa.
El parque. Nuestro banco. Todo sigue igual, pero a la vez todo tiene un color distinto. 
Y un paseo por la ciudad. Los espectros del ayer se me aparecen por todo los rincones. No hubo lugar que se nos resistiera, no hubo sitio a salvo de nuestra historia.
Empezar. Comenzar por borrar todo aquello. Queman tanto esos recuerdos.
Volveré a intentarlo. Una vez más esta noche... 
Borrar, y volver a empezar.



miércoles, 12 de junio de 2013

Por ti.

No tengas miedo. Juro que estaré ahí cada noche. En silencio velaré tu sueños, y pelearé contra todo aquello que pueda turbarlo.
Tranquilidad, prometo que nadie volverá a hacerte daño nunca más. Nadie volverá a hacer añicos ese enorme corazón que tienes. Estaré ahí, te protegeré. Lo prometo.
No sufras. Todo acabará pronto. Te acompañaré. Quizás no me ves, pero juro que mis manos se entrelazan con las tuyas. ¿Tus miedos? Los venceremos. ¿Tus pesadillas? Al comenzar el nuevo día con la llegada de los primeros rayos al alba las convertiremos en esperanzadores sueños del mañana.
Quizás no soy la persona más fuerte, tampoco soy demasiado inteligente y mis constantes despistes y meteduras de pata pueden acarrearnos algún que otro problema pero prometo que lo solucionaremos. Juntos.
No te sientas sola, ni temas a la oscuridad. Prometo que llenaré las paredes de tu habitación con estrellas que iluminen tus noches, y acompañen tus pensamientos. 
Pelearé por ti, lo juro. Acabaré con todo aquello que pretenda destruirte. 
No tengas miedo, enserio. Todo va a acabar pronto. Estoy aquí. Cierra los ojos. ¿Me sientes?



miércoles, 29 de mayo de 2013

-¿Sabes? Después de todo lo que ha pasado últimamente soy feliz. Me atrevería a decir que soy extremadamente feliz.
-No lo entiendo, ¿cómo lo consigues? Esta vida es muy puta.
-Bah, nuestra vida es perfecta, aunque te empeñes en decir lo contrario. ¿Recuerdas aquella frase que tanto nos decía mi abuela? "Quizás no tendré todo lo que amo, pero si que amo todo lo que tengo" No esperes nada de nadie, quizás eso que tanto ansias nunca llegue. Ama lo que tienes simplemente, no sufrirás tanto. Hazme caso.
-Lo ves todo demasiado fácil, ¿no? Siento decirte que quizás a ti esa frase te funcione, pero a mi caso no es aplicable. 
-Eso lo dirás tú. Te escudas en tus fracasos, y en todo aquello que no tienes para no seguir adelante y anclarte en un pasado que  no te beneficia. ¡Olvídate de todo! La vida sigue, y creo que tú puedes hacer de ella una película bastante bonita, aunque está claro que si sigues así... 
-¿Si sigo así?
-Sí, sin ganas de nada. Serás realmente feliz cuando te enfrentes al pasado y dejes de lado todo aquello que ya no te sirve y que sólo te trae problemas. Vivirás tranquila cuando le eches ganas y aprendas a vivir con la fuerza que esta vida requiere. Y sobretodo recuerda una cosa. Puede que la vida sea muy puta, pero si ella nos empuja a la caída, es obligatorio levantarse de nuevo con la energía renovada y la mayor de nuestras sonrisas.


lunes, 27 de mayo de 2013

¿Cómo olvidarlo si aún tenía su olor impregnado en la piel y los recuerdos clavados en el corazón? Tenía ganas de él. Ganas de aquellas caricias que aún tenía grabadas a fuego en la piel, de robarle una sonrisa y arrancarle algún tierno abrazo. Sentía la necesidad de volver a coger su mano y saltarse las reglas cómo si nada importara. Esos nervios en el estómago, que le costara respirar y que todo el cuerpo le temblara con el simple hecho de saber que andaba cerca. Sentía el deseo de encontrarse de nuevo como pequeñas pompas de jabón ligeras y juguetonas danzando en el aire. Deseo de encontrar cobijo entre sus brazos ante el frío, y recostarse en su pecho para oír aquellos latidos de un corazón que a ciencia cierta pensó que latían por ella. ¿Qué les pasó? ¿Cómo terminaron abandonándose y cayendo en la rutina? ¿Cómo se perdieron? Y de nuevo volvía también aquella eterna pregunta a la que quizás nunca pondría una respuesta:


¿Cómo podía sentir todo aquello tan cercano, y sin embargo notarlo a él tan lejano?


sábado, 18 de mayo de 2013

Sí, ese era él. Aquel chico alto y musculoso que a todas volvía loco. Su cabello corto y sus grandes ojos negros lo hacían aún mas atractivo, y eso ya era rematado por ese tono moreno que su piel ya empezaba a adquirir a aquellas alturas del año. Alegre, chulo y creído como pocos. Un líder para muchos, un enemigo para otros. Sí, aquel chico que siempre  andaba con un cigarrito en la boca, sus tejanos y una chupa de cuero lanzando piropos a la primera que le pasara por delante. Obviamente ellas caían rendidas a sus pies ante aquellos gestos aparentemente galantes y atentos de aquel chico. Él, un picaflor donde los hubiera. Hoy era una, y mañana era otro. Y así sucesivamente. Todas esperando ser las elegidas, y cuando ya parecía evidente llegaba otra mucho más despampanante que descuadraba todos los esquemas pasando de nuevo a ser un segundo plato. Él, aquel chico que no creía en el amor, aquel que confiaba en sus dotes de seducción para llevárselas a todas de calle... y quien sabía, quizás alguna acabara entre sus sábanas. 

Pero entonces ocurre, y todo cambia. Lo cierto es que le iba bien. Le iba demasiado bien. Pero entonces llegó alguien. Alguien que cambió todos los esquemas. Una chica distinta, dura como pocas, y difícil a mas no poder. Las cosas cambian, y ahora es él quien ha pasado a ser esa segunda opción a la que relegaba a todas sus chicas. Pero para él, ella ya es su única opción. Y es ahora cuando se lamenta, desea sacarla de su cabeza, olvidarla y no pensar más en ella. Todo le iba bien, extremadamente bien. ¿Y ahora? Su mundo se viene abajo por una tía. Entonces piensa en todas las veces que le dijeron que terminaría pagando por todas esas veces que trato así a múltiples chicas, piensa en todas las veces que le dijeron "Cuando te enamores de verdad todo cambiará". Que razón tenían. Lo que no se me imaginaban era hasta que punto llegaban a tener razón con aquellas afirmaciones. Estaba enamorado... y ahora ya no había vuelta atrás.

viernes, 17 de mayo de 2013



Sentía que el miedo se apoderaba de ella. Los minutos comenzaban a consumirse, y el tic tac impasible del reloj la abrumaba. ¿Que haría ahora? Había pasado todo tan rápido que apenas había tenido tiempo de saborear esa dulce sensación que le proporcionaba todo aquello. Pero todo iba a terminar. La cuenta atrás había comenzado, y ya no quedaba mucho. Quería desaparecer, no se sentía parte de aquello. Respiró hondo, y se preguntó que iba a hacer ahora. Pero había algo dentro de ella que muy bajito comenzaba a latir. Algo que le decía que no estuviera mal. Que había mundo por donde correr y perderse. Aquello no era el final, sino el comienzo de un nuevo ciclo. Es cierto que le había pintado que todo aquello sería algo duradero y estable, un nuevo proyecto de vida donde embarcarse y sentirse parte de un todo. Pero estaba claro que no había que fiarse de nadie. A veces hasta tu propia sombra puede ser traicionera y engañarte. Se lamenta. Es cierto que hay mucho por hacer, pero ahora ya no tiene tantas fuerzas. Era precisamente aquello lo que le daba ánimos para seguir adelante, ¿pero ahora? Todo terminará. Bah, es cierto que ya no tiene solución, pero le duele pensarlo. Quizás es hora de dejar de lamentarse. Es hora de luchar, de seguir adelante haciendo caso omiso a las críticas y dejando de malgastar palabras en aquellos que no las merecen. Es hora de dejar de aferrarse a algo inútil, y aferrarse a la vida como si de lapas se trataran. Lapas que se pegan contra las rocas e impiden que la marea las lleve mar adentro. Es hora de darse cuenta que aquellos que no supieron estar en tus peores momentos, no merecen estar en los mejores. Pero sobretodo es hora de salir, de soltarse la melena, de comerse el mundo y no tanto la cabeza, de olvidar el pasado para vivir con  fuerza el presente, de no tener miedo a los finales pues tan solo son el principio de algo nuevo. Ahora es el momento. Es hora de sentir, es hora de vivir. Por ella... porque se lo merece. 


Hola, guapuras. ¿Que tal os va? Sé que hacía muchísimo tiempo que no me pasaba por aquí, y digo yo que era hora de dar señales de vida, ¿no creéis? Espero que sepáis perdonar mi ausencia. Llevo un tiempo en el que me faltan horas del día para hacer todo lo que me gustaría y debería. Espero volver pronto por aquí, hasta ese momento un beso y un abrazo enorme. SONREID, el mundo es mucho mejor con vuestras sonrisas :)

sábado, 9 de marzo de 2013

Balonmano como forma de vida


Me dispongo a escribir esto mientras suenan ya las primeras notas de Feel de Robbie Williams. La verdad es que no sé muy bien como empezar. Ahora mismo sólo sé que necesito darle libertad a mis palabras, y dejar que ellas vuelen alto y lleguen todo lo lejos que quieran llegar.

¿Sabéis? Dicen que las grandes cosas, tienen pequeños comienzos. En mi caso fue así. Mi primer contacto con el balonmano fue con una actividad de nuestro libro de educación física en un lluvioso día como el de hoy. Un comienzo pequeño y sin aparente importancia, pues por aquel entonces el balonmano fue para mi tan sólo un deporte más. Poco después fue mi padre quien decidió llevarme al que sería mi primer partido. Lo recuerdo con alegría y simpatía. Me gustó, quizás demasiado. Por aquellos tiempos se que pensaban que sería algo pasajero, y que el gusto por ese deporte remitiría en un tiempo.

Pero no, eso nunca fue así. A día de hoy sigo aquí, y creo que el amor que le profeso al balonmano actualmente es mayor que en sus comienzos. Son muchos años ahí. Muchas partidos, victorias y derrotas, amigos...

Fue con mi equipo, con el ARS, con el que empecé a comprender y aprender lo que aquel deporte comenzaba a significar para mí. El balonmano comenzaba a pasar de ser eso, un simple deporte, a ser una forma de vida, un sentimiento o una filosofía quizás. Era aquel deporte que poco a poco comenzaba a atraparme y yo, le reservaba en mi corazón un pequeño hueco que sólo estaba reservado para él.

Comencé a disfrutar con cada milésima de segundo que corría el tiempo, con cada salto, con cada gol. Mis oídos se deleitaban con el sonido que producen el balón al chocar contra la portería, la parada del portero, el bote en suelo, o los murmullos de la gente cuando un jugador roba un balón y va al contraataque. También con cada grito de aliento en las dificultades, cada palabra de impotencia, cada cántico de victoria, o cada aplauso de ánimo en la derrota. Disfrutaba de cada siete metros o golpe franco. De cada victoria, y de cada derrota. Sonreía por cada gesto, cerraba los ojos y escuchaba esos sonidos tan característicos de un pabellón entregado a su equipo. Me colocaba mi bufanda y sentía mis colores. Me emocionaba al ver que un lanzamiento imposible se colaba en la portería. Disfrutaba del arte de fintar a un rival. De tirarse una tarde entera viendo partidos de todas las categorías posibles habidas y por haber.

Balonmano es no rendirse cuando un partido parece perdido, es luchar hasta el último segundo por conseguir una remontada que casi nadie ve posible pero que todos sueñan con presenciar. Es saber estar a la altura tanto en la victoria como en la derrota. Encajar las derrotas como enseñanzas, y las victorias como la aplicación de las mismas. Es respeto. Es felicitar al rival en las buenas acciones. Alegrarse en las victorias, consolar al rival en las derrotas, y viceversa.

Es risa, llanto, efusividad, nervio, impotencia, lucha, coraje, valentía, decisión, solidaridad, arte, superación, amistad, odio, perdida, ganancia, ritmo, presión, amor, miedo, dolor, vida, furia, temor...

Hace tiempo escribí en otra entrada "Mirad, yo soy de esas que piensa que no hay mal que por bien no venga. No es que mis últimos años hayan sido muy buenos. Por unas cosas o por otras yo no me sentía bien. Yo había veces que no tenía ganas de nada. Sin embargo sacaba un poquito de fuerza para ir al balonmano, y me gustaba porque al terminar el partido yo salía de allí como nueva. Me sentía mucho mejor. En cada partido puedes recoger una enseñanza, y muchos dirán que estoy loca, pero os aseguro que yo aprendía a sacar enseñanzas de las victorias y derrotas, de los fallos y aciertos, de las idas y venidas... y me siento orgullosa y feliz pues lo que me ha dado este deporte no me lo han dado otras cosas. He conocido a gente maravillosa, he aprendido enseñanzas que se graban muy hondo, me he reído muchísimo, y guardado anécdotas que a día de hoy todavía considero inexplicables. Es parte de mi.” 



Quizás os estéis preguntando a que viene esto ahora. Os lo diré. Puede que mi equipo no sea el mejor, que vaya último en la liga, y que las cosas parece que no van bien. Pero, ¿sabéis? Lo que yo he aprendido, vivido y sentido con mi equipo no lo cambio por nada. http://prefieroserfelizaserperfecta.blogspot.com.es/2012/12/2012-un-ano-para-el-recuerdo.html
Para mi fueron, son y serán los mejores.


Dicen que la derrota es sólo una condición temporal, rendirse es lo que hace que sea permanente. Y yo sé que mi equipo no se ha rendido. Sé que van a seguir luchando por el sueño por el que ellos pelearon. Que nadie nos de por muertos. 

VIVA PALMA, VIVA EL ARS.

jueves, 17 de enero de 2013

Voy a luchar...


  Un día como hoy, en esos en los que me siento sola, apenas tengo ganas de comer, y el sueño la verdad es que parece ser que no tiene ganas de vencerme. Un día como el de hoy, de esos en que las personas nos sentimos como si estuviéramos fuera de lugar, como si sobráramos. Días en los que nos sentimos engañados, solos, tristes, apáticos, defraudados...

Sí, hoy sin duda es uno de esos días. Pero hoy no pienso bajar la cabeza como en otras ocasiones quizás pude hacer. Hoy he decidido que voy a ser fuerte, he decidido seguir adelante aunque las críticas y los comentarios de la gente broten de manera inminente ante mi actitud. He decidido que voy a abrirme a esos que de algún modo han mostrado cierto interés por mi persona, esos que aunque sin conocerme me han tendido la mano para ayudarme a seguir caminando. Dicen que la prosperidad hace amistades, y que las adversidades las prueban. Yo creo que esa frase es una verdad como una catedral, y hoy me he dado cuenta de quienes son esos a los que la compañía de mi persona les resulta agradable y la aprecian.

Muchos creen conocerme, pero creo que pocos lo hacen verdaderamente. Escucho con frecuencia comentarios acerca de mi persona que para nada tienen que ver con lo que soy. Queridos, nunca habéis pretendido conocerme, así que no sirve de nada que tratéis de entender como soy porque no conseguiréis hacerlo. Creéis que soy de una determinada manera y desafortunadamente tratáis de encasillarme dentro de unos parámetros que no reflejan lo que mi persona guarda dentro de sí. Y sí, lo digo porque muchos me han tachado de fría, borde o antisocial, pero, ¿tenéis motivos para decirlo? ¿Os habéis parado alguna vez a intentar conocerme?

Mi madre siempre me dijo que es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio, y no le falta razón. La gente actúa como si de jueces se tratarán. Formulan veredictos en los que tachan, encasillan y etiquetan sin parar. Y lo peor no es que quizás en lo que dicen puedan tener parte de razón, sino que sus críticas hacia los demás son esas que en ocasiones ellos tendrían que aplicarse. Desgraciadamente todos dicen odiar los prejuicios y las etiquetas, pero la mayoría de ellos las ponen a su antojo.

Por suerte no todo el mundo es igual. Siempre hay algún desconocido que apuesta por ti. Alguien que confía en ese fondo interior que todos tenemos, pero que pocos afortunados conocen. Sí, y yo sé de personas que han apostado por mí. Y lo agradezco. Sólo por ellas ya merece la pena seguir adelante en esta batalla. Personas que en ocasiones sin apenas conocerme han estado ahí, brindándome su tiempo y su cariño. Son a esas personas a las que quiero conservar. Quiero cuidar una amistad que como ya dije antes se creo en la prosperidad, pero que fue en la adversidad cuando llegó la prueba definitiva. Todos somos débiles en algún momento, y yo quiero ser ese apoyo. Ellos confiaron en sacarme del lodo cuando estuve hundida y creí que no podría salir. A fin de cuentas creo que en eso nos parecemos todos. Siempre decimos “Saldrás” pero cuando nos llega a nosotros creemos que es imposible.

Quiero luchar. Hoy quiero luchar. No pienso hundirme por mucha tierra que me echen por encima. No pienso flaquear ante las críticas hacía mi persona, mucho más cuando son críticas que en ocasiones no tienen sentido alguno. Hoy voy a creer que soy alguien importante, que tiene algo de valor todo lo que estoy haciendo, y que no soy tan mierda como mucha veces me han hecho creer. Hoy quiero luchar, seguir adelante con una sonrisa de oreja a oreja y hacerles ver a esas grandes personas que un día estuvieron ahí que si eso es así, en gran parte es por ellos. Quiero luchas, y lo digo... VOY A LUCHAR.

martes, 1 de enero de 2013

FELIZ 2013 GUAPURAS!!


"Al comenzar un nuevo año y tratar de beneficiarnos con una visión apropiada de lo que quedó atrás, les ruego que no insistan en el recuerdo de los días que no volverán ni en un vano anhelo del ayer, por muy bueno que ese ayer haya sido. El pasado es para aprender de él pero no para vivir en él. Miramos atrás con el deseo de reclamar las brasas de las experiencias radiantes pero no las cenizas. Y una vez que hayamos aprendido lo que tengamos que aprender y que guardemos con nosotros lo mejor de lo que hayamos experimentado, entonces miremos adelante y recordemos que la fe siempre señala hacia el futuro."

Jeffrey R. Holland