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sábado, 29 de diciembre de 2012

2012: Un año para el recuerdo.



Poco a poco el año comienza a consumirse. Apenas quedan unos días para fin de año, y es ahora cuando me pongo a pensar en todo lo vivido. Esta entrada va a ir dedicada a una de mis grandes pasiones, esa que tantas buenas tardes me ha dado, y con la que tanto he aprendido. Una de las muchas con las que disfruto, y a la que en ocasiones he dedicado más tiempo del que debía. Esta entrada va a ir dedicado a esa gran pasión: el balonmano.



Sin duda el 2012 será uno de esos años que guarde en mi mente con gran alegría. También es cierto que yo soy de las que guardo con gran facilidad y simpatía las fechas de balonmano en mi cabeza. El otro día sin ir más lejos se me ocurrió decir que  un 12 de Septiembre del 2009 el ARS (mi equipo para el que aún no lo sepa) comenzaba la temporada en casa contra  Cajasur. Aquellos que estaban conmigo pensaba que lo decía de broma, y que era casi imposible que pudiera guardar fechas tan poco importantes con tanta precisión. Yo insistí diciendo que lo comprobaran, pero que sabía que no me equivocaba. Se deciden a comprobarlo, y entre caras de incredulidad me dan la razón. Y si guardo aquella fecha que no parece de gran interés para muchos, ¿no voy a guardar en mi cabeza 2012? Sería IMPOSIBLE


La temporada pasada fue impresionante. Recuerdo los partidos en casa, aquellos de los cuales no me perdí ni uno, o las retransmisiones cuando se jugaba fuera. En muchas ocasiones me preguntaba que hacía pegada al ordenador, gritando a la pantalla como si así fuera a solucionar algo, cuando tenía un examen a la vuelta del fin de semana y debía de estar repasando. En mi memoria también están  aquellas veces que me iba a ver a los juveniles a pesar de los continuos "Son muy malos, no pierdas el tiempo" que la gente me decía. Y mi tablón... en el que en lugar de las fechas de los exámenes estaban marcados todos los partidos de aquellas categorías que seguía con más frecuencia y de las cuales siempre estuve pendiente. Quería disfrutar del balonmano cuando aún podía, pues como yo le decía a mi madre, cuando empezara la universidad no iba a tener tanto tiempo.

Recuerdo las victorias, las derrotas. Recuerdo el día que coincidieron tres partidos seguidos y mi padre se quejaba diciéndome "¿Pero no te cansas? Llevamos aquí desde las cuatro. ¿No te aburres de tanto balonmano?" y yo con una sonrisa de oreja a oreja respondía que no.

También me acuerdo de la victoria ante Pozoblanco. Doblegarlos en el marcador fue... pff impresionante. Después de tantos años de rivalidad, ganarles y quedar así fue algo de lo que disfruté. 


Recuerdo como poquito a poco nos íbamos acercando al sueño. Poquito a poco se conseguían los puntos. El esfuerzo estaba siendo recompensado. El día en el que mi padre me dijo que para mi cumpleaños me iba a regalar la camiseta del ARS, y que seguramente esa camiseta sería del año que jugaríamos en ASOBAL porque íbamos a ascender. 

Recuerdo el día del ascenso. Aquel día en el que nos fuimos pronto, más que de costumbre pero el pabellón ya estaba abarrotado y allí estaba nuestro vecino guardándonos un asiento. Canté, grité, me reí, e incluso alguna lagrimita de emoción se me vino a la cara, no voy a negarlo.



Y el final de la liga... Y el principio de verano. Aquel día, el primer día de inscripciones para sacarte el bono, cuando me levanté y le dije a mi madre "Vamos" y ella me miró pensando en que nunca me levantaba tan temprano y justo aquel día me había levantado para eso. 

Los rumores que corrían sobre que quizás no se pudiera jugar en la ASOBAL 

El día en el que se sorteaba el calendario. 

El primer amistoso. Volver a ver balonmano allí, en el Pandero, en ese pabellón al que más de uno ya había apodo como "mi segundo casa". Según ellos ha habido fines de semana que pasaba más tiempo allí que donde realmente debía.

El día del debut. Estaba de boda, y de vez en cuando alguien me llamaba o se me acercaba y me comentaba como iba el partido. Gesto que yo agradecía enormemente. 

Aquel partido contra el Barça, el primer partido en casa. 15 de Septiembre si no recuerdo mal. Una semana y media después venirme de Córdoba para ver al Atlético de Madrid. 



Las tarde que cuando juegan fuera me informo a través de algunos amigos y conocidos como va la cosa.

El día que me regalaron mi camiseta. Esa camiseta que tanto tiempo he estado esperando.





Esa primera victoria. Como se necesitaba, y sobretodo... como se la merecían los jugadores. Tanto tiempo de trabajo, esfuerzo y lucha tenía que traer alguna recompensa. 

El partido del Copa del Rey, como se luchó aquel día. Lo cerquita que estuvimos.

Y si puede que a día de hoy seamos de los últimos en la tabla, que las cosas parece que no van bien, pero... para mí mi equipo es el mejor. Y por muy mal que vayan no voy a dejar de ir a los partidos, de aplaudir hasta que las manos estén rojas, de gritar y animar hasta dejarme allí la garganta.





El 2012 en aquello que a balonmano se refiere ha sido uno de los mejores que he tenido, aunque me atrevería a decir que ha sido el mejor. Espero que el 2013 venga cargado de tantas alegrías como 2012. Habrá que esperar para comprobarlo. 
Por lo pronto, aunque voy a echar de menos no pisar el pabellón hasta febrero tengo el consuelo de que llega el mundial de balonmano. Ese mundial en el que posiblemente la menda esté como voluntaria (Estoy muy feliz *-* )

En fin, chicos a disfrutar de lo poco que queda del año. Queda nada. Feliz fin de semana :D El último de este gran 2012. 

PD. SE LA DEDICO A MI QUERIDA AMIGA RAQUEL QUE CUANDO VEA ESTO VA A QUERER MATARME  PUES COMO ELLA DIJO UN DÍA CUALQUIER DÍA EL BLOG LO DEDICARÍA AL BALONMANO (TRANQUILOS, ESO NO OCURRIRÁ... NO PUBLICO MUCHO POR FALTA DE TIEMPO. PERO JURO QUE VOLVERÉ)

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias. No sé quien eres, obviamente si es anónimo no lo puedo saber, aunque si te digo la verdad, me gustaría saberlo. Que alguien se haya parado a leer esta entrada, para mi tiene mucho significado.
      Hacía meses que no entraba en mi blog, o quizás un año, ya he perdido la cuenta desde que dejé de escribir aquí, y recibir un comentario en esta entrada tan especial me ha hecho mucha ilusión. Gracias por comentar y darme la oportunidad de recordar todo lo que viví ese año y todo lo que este deporte me ha dado. Me siento enormemente agradecida de que alguien anónimo pueda pensar tal cosa.
      Un abrazo enorme a quien sea que haya dedicado unos minutos a leer esta entrada porque me ha alegrado el día.

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